Bienvenid@s a el Baúl de Elfi, un lugar donde explorar el erotismo y la sensualidad con los cinco sentidos.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Transitar del descubrir

Querer y desear, incluso cuando duele, provocando discordia, provocando alboroto, 
alboroto que se eleva, alboroto que logramos hacer desaparecer.
Enseguida amar, representando el deseo y la pasión que consienten
al fuego y el agua unirse, revelándose sus secretos,
mostrándose sus misterios,
comunicando sus pasiones
armonizando sus sentir.
Hay días que todo se evapora, que se nubla la perspectiva y dejo de verte, dejo de verme
esos días son apagados, perturbados, pero aunque no logre comprendedlo,
de alguna manera son necesarios,
para volver a sentir,
volver a conectar
volver a volar.
Y aunque mi camino y el tuyo se puedan distanciar, no dudes que el universo,
si de verdad estamos dispuestos, se esforzara en crear ese pequeño espacio,
donde nuestras almas se puedan encontrar,
donde se puedan mimar,
donde se puedan tocar,
donde se puedan besar
se puedan acariciar.
Besarte y acariciarte en una secuencia sin fin, sin limites, sin medidas,
adorando tu cuerpo,  tu ser, tu presencia,
con el sosiego de quien se ama,
sin dolor, sin recuerdo,
solo presente,
presente para volar,
presente para volver a conocernos,
para venerar cada poro de tu cuerpo, mientras siembras con amor los míos.
Sembrando para sanar, venerando para elevar.


Wald Elfi

La Calidez. Parte 17

Debía estar cansado por que al parecer e dormido casi el vuelo completo en su totalidad, pero tengo la extraña sensación de no haber parado en todo el sueño.

-        Ey bienvenido!!
-        Hola amor, ¿ya vamos a tomar tierra?
-        Si ¿hoy el vuelo se te habrá pasado rápido?
-        Podría acostumbrarme a viajar así
-        Yo estuve casi todo el viaje de charla con Juliana, es una mujer espectacular, un placer conocerla, habrá que probar alguna de sus recetas, aunque las que me dio no son solo para la cocina – una risilla se escapa de entre sus labios – ponte el cinturón.

Cinturón puesto y comienza el aterrizaje,  a pesar de haber dormido todo el viaje me siento tremendamente cansado, el cuerpo me esta pidiendo a gritos una buena ducha, una ración de café y algo de desayuno.
Primero habrá que recoger las maletas.

-        ¡Buenos días! se a despertado el principito, que bien duermes hombre – a Juliana no se le escapa una
-        Je,je, no se me da mal lo de dormir no, ¿que tal el vuelo?
-        De lujo, tienes una joya a tu vera, cuídala
-        No dudes que lo intento
-        Eso dice.

Su cara risueña y juvenil, a veces se transforma con tremenda dureza, siendo un rostro que impone un gran respeto, es increíble a pesar de sus habituales formas dulces, ver como todo el mundo la trata con gran quietud y amabilidad.

-        ¿Bueno y ahora que os toca aquí?
-        Hoy recoger el coche y bajar al sur, mañana papeles y después habrá que ver que formalismos hay que dejar atados, seguro que visitaremos la familia y cuanto antes volver a coger vuelo de vuelta.
-        Os dejo nuestro teléfono y cuando estéis medio libres llamarnos, tenemos intención de recorrer el litoral de Andalucía, así que posiblemente estemos muy cerca.
-        Claro, eso esta echo.

Aplausos tras tomar tierra. Una pequeña espera mientras todo coge su curso y momento de abandonar el avión, la masa se mueve uniforme a la vez que tosca en busca de su anhelado destino.
Mientras las cintas giran desiertas puedo escuchar el sonido de las palabras que emiten todas las personas allí presentes, pero me encuentro en un estado de introspección, que solo escucho eso, sonidos, sonidos inentendibles,  fuera de todo sentido para mi, todo sucede, y sucede estando o no estando atento. Cuando vuelvo ligeramente a la realidad, Juliana esta dándome dos fuertes y cariñosos besos, al igual que hacen  por su parte Aruna y Rhodes.
Esta vida esta llena de despedidas, a veces despedidas que uno espera, otra despedidas que llegan de improvisto, y dejar Juliana atrás siempre es una sensación ligeramente triste, su enorme energía vital siempre te llena de positivismo y buena actitud para afrontar lo que venga.

Aunque hoy, he de reconocer, que estoy algo especialmente denso. La vista se turbia y pierdo perspectiva, sin motivo aparente.

Todo comienza a parecerme desconocido, sin saber porque me cuestiono la realidad a mi alrededor, es como si mis ojos jamás hubieran presenciado una situación semejante, ¿dónde estoy? una perturbadora inseguridad recorre cada ápice de mi, una fuerte sensación de debilidad que va minando cada uno de mis pensamientos.
Necesito aire puro. Poder respirar entre el frescor de las plantas. Después de unos meses rodeado de selva, el cemento, las luces fluorescentes y los aires acondicionados, duelen.
¿No será tan solo una pesadilla? ¿seguiré mucho tiempo mas sin despertar? ¿o es que en realidad todo lo anterior solo fue un dulce y placentero sueño?

Todo sigue su curso inexorable, las maletas llegan, la masa va perdiendo consistencia, y solo unos pocos vamos quedando a la espera, todos van recogiendo sus pertenencias y llegado el momento quedo esperando ante una cinta vacía en la mas completa soledad. Una maleta raida por el tiempo y mil golpes, aparece entre las cortinas plásticas que separan en dos mundos aquel espacio, sin dudarlo me inclino para agarrarla a pesar de no reconocerla como propia, esta toda cubierta por pegatinas de mil destinos diferentes, y en medio, una frase, sencilla y concreta:

“ PHILIPPE: NUNCA PARES DE SOÑAR ” Aruna.

Aruna, ese nombre resuena con una fuerza inexplicable en mi interior, una sensación de amor infinito recorre todo mi ser, pero una oleada de dudas ataca con fiereza mi percibir, centrándome nuevamente en ordenes mecánicas que salen de mi mente y con la maleta bien agarrada en mi mano, mis pies parecen conocer mejor que yo el rumbo de mis pasos. Quizás esta noche, cuando acabe con todas las obligaciones, pueda seguir soñando.


La Calidez. Versión Completa
Wald Elfi

lunes, 17 de agosto de 2015

Firmamento

Basta un roce de piel con piel,
para desatar las pasiones,
liberar las emociones contenidas,
que se amontonan incontrolables
en lo mas hondo del alma,
deseosas de salir, brotar y crecer,
crecer estable hacia el firmamento
que cubre el cielo de belleza
desafiando la incredulidad de nuestros ojos,
creyéndose su propio ser, su propia esencia, 
mágica, pasional, sentida.
Por que aunque en ocasiones olvidamos
lo excepcional de lo cotidiano, 
lo trascendente de lo común,
la armonía en el torbellino.
El firmamento, sereno, relajado, 
nos recuerda la divinidad de nuestro ser, 
haciéndonos participes de su goce infinito,
regalándonos la energía de su vibrar,
el desapego en el hacer, la virtud en la debilidad,
la franqueza en el amar.

Wald Elfi


viernes, 14 de agosto de 2015

La Calidez. Parte 16

La disposición de los acontecimientos altera irremediablemente nuestros planes o expectativas, pero estos por mas que nos pese en ocasiones es una parte infranqueable del camino. Recién llegados a casa, Bianca casi nos saca de nuestro mágico estado:

-        Chicos os han llamado de España, para la venta de la casa de Marbella,  si estáis allí pasado mañana por fin os libráis de ella, dicen que no se a cuento de que y por la falta de un papel tenéis que estar de todas, todas.
-        Menuda faena, por que va ser imposible llegar en ese tiempo – además no me apetece lo mas mínimo, espero  que esto ultimo solo lo haya pensado y no dicho.
-        Al parecer os han reservado vuelo, estando mañana a primera hora en Salvador, no debería de haber problema – nada que no va a ver forma de quedarse, piensa nuevamente Aruna.
-        Pues entonces no hay tiempo que perder, cuestión de recoger algo de ropa y en marcha – apunta Philippe
-        Jooo pero la fiesta es esta noche.... – comenta Aruna un tanto entristecida
-        Va ser complicado aunque se puede intentar, si todo va bien son cuatro horas de coche....
-        Me da que no, a primera hora es a primera hora, ¿la una de la madrugada! para ser mas exactos – aclara Bianca con un tono apagado y unos ojillos tristes – Venga ducha, maleta y a la carretera, vamos amores animad esa cara.


La verdad es que el momento no puede ser mas inoportuno, pero así son las cosas, cuando llegan, llegan y no cabe duda posible. La fiesta saldrá de lujo, los invitados lo pasaran  fantástico y los encargados de dar la cara en la faena dura también, esta pensada para el disfrute de todos y así será como salga. El año que viene tendremos oportunidad de repetir o quizás antes.

-        Amor coge las rebecas y la ropa de entretiempo que tengamos, seguro que al llegar a España se nota fresco.
-        Ufff no quiero ni recordarlo, cambiar el calor del verano por el invierno, habrá que cargarse de valor.
-        Nada, chaquetones y capas de ropa, y la chimenea que no pare..
-        Con un poco de suerte estamos volviendo dentro de no mucho tiempo, no quiero ni volver a coger costumbre de jerséis y chaquetones.
-        ¿Que así sea!

Despedida lo mas rápida posible y rumbo un poco antes de lo esperado.
Como cuesta salir de los caminos de arena y ponerse a rodar por el asfalto, aunque la compañía de la selva durara casi el camino completo, la oscuridad, la velocidad y el ruido del motor no permiten disfrutar por completo la belleza y majestuosidad del paisaje.
Cuatro horas por delante, contando que la diosa lluvia no haya decidido cortar nuestro camino y todos los puentes estén en su sitio, que aquí cuando le da por llover no se sabe.
Una aventura mas y de nuevo en forma de viaje, un viaje prematuro y sin planificación alguna, hay que adecuarse a los designios, una buena sonrisa y adelante.

Aruna esta bellísima, la tenue luz cada vez que cruzamos algunos de los pequeños pueblos por los que pasa la carretera ilumina su perfil, a pesar de no desear este viaje, el movimiento tiene algo que excita en el interior de nuestra alma, nuestra alma nómada, y esa excitación se refleja en su rostro, su constante sonrisa, el brillo en los ojos, su pronunciados pómulos.

-        ¿Te apetece algo de comida amor?
-        Pues la verdad no tengo mucha hambre vida, quizás luego cuando lleguemos al aeropuerto, ahora mismo el estomago lo tengo algo cerrado.
-        ¿ Pero te encuentras bien?
-        Si, si, no te preocupes, es solo el cambio de planes y lo precipitado, en el fondo en lo único que pienso es en llegar y acabar cuanto antes con esto.
-        De lujo, paro a por algunos boliños y unos zumos y seguimos la marcha, porque después de este pueblo hay un par de horas que no tenemos casi nada abierto
-        De acuerdo amor, come tu algo, yo voy a poner algo de música, ¿por cierto como va de gasolina?
-        Esta lleno, hace solo dos o tres días que lo llene, en principio llegamos.


El trafico de Salvador parece estar siempre en hora punta, es increíble la cantidad de vehículos que pueden llegar a encontrarse en cualquiera de sus calles y avenidas, siempre cálidas y populosas, a pesar de ser altas horas de la noche, la ciudad deseando de atraparte con sus miles de carteles y señales, dispuesta a conquistar tu atención a través de sus colores de sus sonidos. Pero al fin y al cabo, a pesar de todo, sigue siendo una urbe mas, una inmensa  urbe que se olvida del ser humano, para centrarse en su propio desarrollo. Cruzarla rápido, sin prisa,  llegar al aeropuerto, embarcar las maletas, un pequeño descanso y al avión. Vuelta a la vieja Europa, quien sabe por cuanto tiempo y con que propósito.

Aparcamiento, maletas, un cigarrillo y para dentro. El siglo XXI parece llamar inexorable, todas las luces juntas, tantas señales, empiezo a sentir un leve cansancio, el día ha sido largo y el descanso en el avión no promete ser muy acogedor.

-        Philippe!! Philippe!!

No me lo puedo creer Juliana, a estas horas por el aeropuerto y por lo que veo con maletas también.

-        ¿Qué tal tesoro?
-        Pero bueno como tu por aquí no decías que no querías ni ver un aeropuerto mas ¿y esta maravilla de pelirroja de donde la sacaste?
-        ¿De veras que no os conocéis? No me lo puedo creer...pero si te hable mil veces de ella... es Aruna

Aruna, con cara entre sorpresa y desconcierto, sonríe formal y extiende la mano, pero no se ve que tenga mucha ganas de entablar conversación.

-        Aruna, ella es Juliana, es la jefa de cocina en la panadería, la que hace los fantásticos bollos de carne y todos esos dulces que comemos, la verdad es que cocina como las diosas.
-        ¡¡Ummmm que delicias!! encantada de conocerte con la de veces  que hemos desayunado allí y en ninguna hemos coincidido, después del desayuno aprovecho para conectarme un poco a internet y pasa el tiempo volando, en la casa no se si te habrá comentado que la cobertura es un poco inestable y aprovecho allí...
-        Que va siempre viene a preguntadme por las recetas y por los ingredientes que uso, y a dar la lata con los productos orgánicos.... -mientras se encoge de hombros y pone cara burlona.
-        Uy me suena de lo que me hablas

Las risas entran en juego y la empatia entre las dos comienza a fluir. Juliana se gira y nos presenta a un apuesto y muy bien proporcionado joven que la acompaña, no creo que tenga mas de 24 años.
-        Os presento a Rodhes, un delicia que me encontré en la playa y decidí quedarme – su carcajada se hace notar y Aruna no duda en comentarle
-        Pues muy bien que has hecho, se le ve estupendo – y nuevamente las risas suben entre las dos.

Rhodes y yo estrechamos las manos, y nos miramos también con cierta complicidad. Tiene la misma cara de cansancio que yo, pero da dos besos Aruna y me comenta sonriendo:

-        No son fáciles – mientras me guiña un ojo
-        Pero son las mejores
-        Y por eso las adoromos

Parece un tipo majo, y si Juliana lo aguanta, sabrá bien lo que hace, una mujer que cocina así no puede estar muy equivocada.

-        ¿ Y para donde vais?
-        Madrid, salimos a la una en principio
-        No me lo puedo creer, entonces me da que volamos juntos
-        Soltemos las maletas que tenemos poco tiempo que perder.

Entre charla y charla la cola de espera pasa rápido, liberados del equipaje toca disfrutar de las tiendas y sobretodo de la estupenda librería, cuando estas en determinados lugares aprendes a estimar el valor de una buena estantería llena de libros, y ya que hay que pasar por delante, que mejor que al menos cinco minutitos entre libros.

-        Nosotros vamos a entrar en la librería, si os apetece – comenta Aruna a la entusiasmada pareja.
-        No mejor nos vamos tomando un refresco, nos vemos en la sala de espera – cogiendo a su nuevo compañero de la mano, camina picara como siempre suele hacer – ¡disfrutad de los libros! – la oímos decir mientras entramos y ellos se alejan destino alguna cafetería.

-        Disculpen, pero estamos cerrando.
-        ¿Nos permitirían cinco minutos?
-        De acuerdo, cinco minutos mientras cerramos y acabamos de recoger
-        Mil gracias, de corazón.

Estanterías llenas y poco tiempo, veremos como sale esto.

-        ¿Ves alguno que te apetezca cielo?
-        Este hace tiempo que me apetece...igual de hoy no pasa
-        Pues no te lo pienses, que nos queda un buen rato hasta Madrid.

Sin casi darme cuenta, estamos sentados en el avión y la azafata esta dando las instrucciones de vuelo, y bingo!! mas suerte imposible, fila central de cuatro asientos todos para nosotros, no es primera pero sirve de ayuda a la hora de descansar un poco mas.

-        ¿Tu tienes algo que ver con esto verdad?
-        Claro..para algo una conoce gente en este mundo.
-        Psssss, pssssss – un característico siseo que suelo oír en la cocina de la panadería suena bastante cercano y girándome a mi izquierda me encuentro con Juliana y Rhodes - Ola chicos! Parece que vamos a estar muy cerca todo el vuelo ¡Perfecto!! ya veo que de suerte vais bien, luego os visito
-        Cuando quieras....así me cuentas alguna recetita, que este, a veces comparte lo que quiere conmigo
-        Por supuesto belleza, estos muchachos, ya después hablamos un rato de recetas o lo que surja


La rutina de volar grandes distancias no es que sea uno de mis fuertes, pero hoy afortunadamente el tiempo pasa veloz, toda eso de la comida envasada y esos protocolos de ventas, me acaban resultando tedioso, pero hoy no, hoy todo pasa con fluidez, y las luces se empiezan por fin apagar, a ver que trae la primera película, esperemos que un poco de humor, antes de caer en los brazos de Morfeo..... 

Wald Elfi


domingo, 9 de agosto de 2015

Tacones

Tacones y ruido. Mucho ruido.
            Ruido que se ahoga, que se pierde
                        en el mas inmenso infinito.
             Infinito de miradas y caricias,
                        caricias que soportan emociones.
Emociones viajeras e ilusorias
que nos evitan volar, volar libres,
              libres y desatados de las cadenas.
      Cadenas de mitos y leyendas,
                                  ahogándose en lo mas hondo
de un suspiro
Un Suspiro tuyo convertido en pasión,
pasión dulce, sentida, divertida,
         vivida, recordada.
Y el ruido desaparece y llega el momento,
                                    Momento del sueño, o del ensueño. 


Wald Elfi


sábado, 1 de agosto de 2015

La Calidez. Parte 15

Una de las mayores delicias de este mundo es dormitar bajo los  rayos de sol que iluminan la mañana y calientan nuestra piel. La dulce brisa, una vez mas, me hace volver del mundo de los sueños, finas y frías gotas llegan hasta mi, su origen, el cabello de Philippe y su costumbre de sacudirlo cerca de mi.

-        ¿No tenias mas playa?
-        Pues quizás si, pero ¿Y el placer de despertarte? – un tono jocoso, desenfadado y juvenil, se percibe en su voz varonil
-        Ven aquí troglodita!! – me encanta tenerlo abrazado entre mis brazos, intentar rodear su espalda por completo y perderme entre sus besos
-        Al final no te bañaste, te voy a mojar si me tumbo.....
-        ¿No te acabo de decir que vengas? Te gusta hacerte de rogar eh..
-        Claro y mas si eres tu la que me ruegas
-        ¿No te apetece aprovechar la mañana....? – abro mis piernas mostrándole mi sexo cubierto por el bikini mientras deslizo mis dedos por el borde de la tela....
-        Te a sentado genial llegar a la playa....

Sin capacidad de resistencia se entrega con premura a mi petición, sus duras y firmes manos toman mis tobillos justo en el momento que se reclina ante mi, sus largos cabellos mojados rozan  mi vientre en un vaivén, sublime, lento, acompasado, provocando la aparición de un cosquilleo que adquiere mas intensidad a medida que el roce avanza hacia zonas mas sensibles, sus manos suben por el interior de mis piernas, lento, sublime, redescubriendo cada rincón de mi anatomía.

-        ¿ De veras no te apetece tomar un baño conmigo?
-        No tengo ganas, se esta tan bien bajo el cálido sol...
-        Pues yo creo que si me voy a tomar otro bañito mas que pronto llegara la tarde
-        Pues si es lo que quieres...

Será capaz, de nuevo se marcha saltando en dirección al mar, si es que estos jovencitos es lo que tienen son demasiado repentinos, con lo ardiente que tengo mi cuerpo ahora, ufff, pues buen momento para meditar, habrá que centrar toda esta energía.
La dulce y cálida brisa, seca con rapidez las ultimas gotas de agua que quedan sobre mi piel, el sonido monótono del mar ayuda a concentrar mis pensamientos, arrastrándolos con el vaivén de sus olas, calmando mi interior.
El susurro de la selva me lleva hasta una quietud atenta, donde empiezo contemplar diferentes momentos de mi vida, con cada respiración, un viejo recuerdo es arrastrado ante mi, dándome la oportunidad de observar como mi energía se enreda en ese instante, desvaneciéndose, apretándose. Una nueva inhalación reafirma el momento, ayudando a recuperar partes de mi abandonadas en el pasado.

Una calma intensa se impone, tras un lapso de tiempo difícil de definir, los vellos de mi piel se erizan, mientras me siento parte de una gran plenitud, sosegada y activa, repleta de fuerza, pero sin ninguna prisa.

Nuevamente mi querida brisa comienza un juego delicioso entorno a mi piel.
Irrespetuosa, atrevida, acaricia mi cuerpo centrándose en el interior de mis piernas, arremolinándose en el centro de mi anatomía como un huracán acompasado.

Un suave gemido se exhala por mis labios. Justo en el momento que dos delicadas manos comienzan a bajar la parte baja de mi bikini. A pesar de no ser unas manos conocidas, me resultan familiares de una forma increíble, y ningún atisbo de duda aparece en mi, segura, firme, olvidándome del futuro y el presente, dejo que todo siga su curso..

-        ¿Quieres continuar? En tal caso solo disfrútalo..

La voz, esa voz,  jamás la había escuchado antes o llevaba toda la vida oyéndola, sin embargo me aportaba seguridad y tranquilidad.

-        Prepara tu mente, para seguir tu cuerpo..... deja tu cuerpo, volar con tu mente.

Una ola de calor abrasador sube rodeando mi cuerpo, manteniéndose a la distancia justa para no quemar.....




La visión que se encuentran mis ojos es sobrecogedora y tremendamente erótica.
Uno de los pareos de Aruna, realizan la labor de antifaz improvisado, privándola del don de la vista, el color celeste le sienta genial de cualquiera de las maneras posibles de llevarlo. Tumbada, con las piernas completamente separadas, mientras una fémina de imponente figura, si no creyese conocer a Aruna diría que es ella misma, se recrea masajeando su espléndido cuerpo, la verdad no sabría como definirla ni en que edad situarla, por que la gran cantidad de canas que poblaban su cabello hacían indicar que no se trataba de un hembra juvenil, pero su torneado y bronceado cuerpo no hace pensar que tenga mucho mas allá de los treinta.

Justo a su lado tiene un pequeño bote de algún tipo de loción o aceite el cual se unta en las manos por ambas partes antes de esparcirlo sobre la suave y delicada piel de mi amada, la cual puedo apreciar como disfruta con arrebato, entregada al placer, no parece cuestionarse nada de la situación.
Los suspiros y gemidos salen a trompicones de su boca en el momento que una de las manos se queda posada sobre su vagina, la tan inesperada masajista comienza una repentina y constante vibración con toda su mano, parece acumular calor y tensión en esa zona, y parece hacerlo muy bien ya que los gemidos suben y suben de intensidad.
Una nueva carga del aceite lubricante y justo en el momento que su mano izquierda se posa sobre la zona baja de su vientre, los dedos índice y corazón de su mano derecha penetran en el interior de sus labios vaginales, lentos, pausados, muy pausados.
Su mano izquierda sigue realizando círculos ahora mas amplios sobre su vientre, llegando amasar en su totalidad los suntuosos pechos liberados del bikini. Su mano parece moverse sola, apretando, rezagando, acariciando, mimando, cada centímetro de su piel.
Desde mi posición, puedo ver con claridad como sus músculos vaginales se contraen, apretando y atrayendo hacia si los dos sinuosos dedos que la penetran. Pero con firmeza y mucha delicadeza permanece sin introducirlos mas allá de la segunda falange, no entiendo con claridad que movimiento realiza en su interior pero la insistencia de Aruna en abrir todo lo posible sus piernas y las subidas repentinas que realiza con la cadera, apunta a que la esta deleitando. Empieza a realizar una leve pero nítida agitación desde su mano hacia el interior de tan ardiente fémina, los gritos fuertes y secos indican que un fuerte y potente orgasmo aparece por su interior.
Con destreza y velocidad saca los dos dedos de su interior dejándolos reposar por encima de su convulsionado clítoris. Entre tanto unos fuertes espasmos sacuden su entrepierna, palpitando su vulva espontáneamente.

Con paciencia deja sus dedos reposando de la agitación previa, mientras su mano izquierda continua con su labor de reconocer cada rincón de su físico con deleite y un cariño infinitos. Las friegas y roces parecen reactivarla, derramando un poco mas de aceite sobre su propia mano de forma que vaya directa a los labios carnosos de Aruna, vuelve a introducir los mismos dedos en su interior, entrando, saliendo, entrando, saliendo, con la misma frecuencia que los gemidos profundos salen por entre sus labios.

Una vibración intensa empieza a concentrarse en el centro de la palma de su mano, la cual coloca sobre los labios y clítoris continuando tan viva agitación, puedo suponer que harán los dedos en su interior, pero solo eso, suponer, pero solo en contadas ocasiones ocurría que su cara se desencajara y sus manos buscaran con ansia apoyo por todas partes mientras un intenso culebreo toma su cuerpo, derramándose orgasmo tras orgasmo, sus labios parecen boquear en busca de oxigeno y su vientre se contrae con dureza, marcando sus músculos abdominales.

-        Gracias – una potente y a la vez delicada voz, sale del interior de esa misteriosa mujer, mientras realiza una reverencia ante ella, dice unas palabras que no logro entender y pasados unos diez segundos, se vuelve a incorporar, se gira y desaparece con premura entre la espesa vegetación.

Aruna, con un rostro de reposo y paz infinitos, se sigue estirando y desperezando mientras emite una serie suaves ronroneos

-        Philippe!!
-        ¿Dime amor?
-        De repente tu imagen apareció ante mi...¿eras tu quien me tocaba?
-        No mi vida, no era yo, pero estoy aquí hace un rato
-        Ni siquiera sentí como me poníais el pañuelo
-        Yo tampoco cariño, esa parte creo que estaba jugando en las olas....cuando llegue aunque me fije en el pañuelo, me centre en otra parte del espectáculo....
-    No se como definirlo corazón, pero fue, fue, no se que tipo de palabra usar.....- Mientras me quito mi pareo celeste, mi visión se inunda ante la sobrecogedora belleza del lugar donde me encuentro, en cada rincón, en cada árbol, en cada piedra, en cada ola del mar....

Ver parte 14

Ver parte 16
Wald Elfi




miércoles, 25 de marzo de 2015

La Calidez. Parte 14

Me encanta iniciar el día con sus mimos y caricias, callado, observándome en silencio al mismo tiempo que juguetea con mis cabellos entre sus dedos, recorriendo mi cuerpo con sus ojos cargados de morbo mientras contiene sus manos para dejarme despertarme a mi ritmo, sin prisas, solo caricias, solo mimos.

-        Buenos días tesoro
-        Hola amor – mientras me estiro y saco las ultimas gotas de sueño que aun quedan en mi – ¿llevas mucho despierto?
-        Acabo de abrir los ojos, no he salido de la cama siquiera

Esta radiante, el sol y la humedad de la selva le sienta genial, me encanta verlo recién afeitado, su barbilla, su mandíbula,  sus labios, esos labios que tan fácilmente me vuelven loca.

-        Tenemos la mañana para nosotros, ¿qué te apetece?
-        Pues no estaría mal pasar la mañana en la playa...así nos vamos bien bronceados.
-        Pues listo vamos para la ducha

Sale de la cama como un potrillo desbocado, no me besa ni nada y sabe que eso no me gusta.

-        Eh!! ¿Que pasa contigo?¿Y mis besos?
-        Venga flojilla, sal de la cama

Se gira y me lanza un beso, esta risueño, divertido y su tono de voz es especialmente calmado, con lo poco que le gusta volar me extraña que este tan tranquilo.

-        Venga a que esperas, voy encendiendo la ducha
-        Vaaale vooooy – por mi me quedaba en la cama y mas con ese cuerpo, hay mi niño – ¿de veras que no prefieres cinco minutitos en la cama?
-        Vamos no te resista que será peor cuanto mas lo pienses, veras como te alegras cuando lleguemos a la playa.



Ufff mi playa, no se como voy aguantar todo un año sin pisarla, pero a veces los deberes mandan y ahora toca cumplir con las obligaciones. La familia, cuantas cosas hacemos por ella, a veces, incluso anteponemos nuestra propia felicidad a su bienestar y aunque mi alma quiere quedarse aquí para siempre se que nos toca volver.

El día esta espectacular, es una maravilla poder estar aquí en este momento, los dos juntos, sin prisas, solo el, yo y la madre naturaleza, una salvaje y casi virgen madre naturaleza.
Un par de pequeños botes a remo son todos los inquilinos en la actualidad de tan magnifica franja de costa, es increíble poder vivir a menos de veinte minutos de un lugar tan privilegiado.
El par de barracas que durante la época de mayor afluencia de turistas no suelen cerrar en todo el día, permanecen cerradas y en calma. El silencio que domina el ambiente es abrumador, las conexiones cerebrales se calman, y por un instante la riada de pensamientos que inundan mi cabeza se aplacan por completo.

-        ¿Dónde te apetece que nos pongamos?
-        Me da igual, elige tu.....
-        Que te gusta, ¿Para que te pregunto?.....venga vale, vamos a la duna, encima de los cocoteros, con suerte el manantial tiene agua y es un lugar perfecto para descansar por la mañana que aun no hace demasiada calor
-        Ves...¿si sabes elegir perfectamente para que me preguntas?
-        Como eres....
-        No seré para tanto – en el fondo que me gusta escucharlo, su voz fuerte y masculina, mi adorable gruñón...

La situación es privilegiada, intima y recogida pero con vistas sobre la cala completa, la inmaculada arena descansa del acoso continuo de las olas, la bajamar deja ante nosotros una extensión de arena suficiente para celebrar un gran concierto, por fortuna el lugar esta a salvo de semejante evento, el difícil camino de acceso imposible para vehículos, y la condición de ser un espacio protegido lo impiden.
Pareos colocado, la ligera sombra de los bajos matorrales es estupenda a la hora de colocar la cabeza, con el despiste el sombrero se quedo sobre la mesa, así que mejor a la sombra. El pequeño manantial que nace espontáneo, libre, en medio de la duna es un lugar que transporta a Philippe hasta las costas del sur de Cádiz, costas mágicas, únicas, capaces de aparecer en tu cabeza a pesar de encontrarte en lugares de incomparable belleza, Tarifa, Bolonia, Caños de Meca... cuantos momentos.
Ahora solo quiero descansar, broncear mi cuerpo con el sol tropical, llenarme con la potencia de este continente. Una suave brisa acompaña como de costumbre nuestro reposo, el frescor que el aire arranca del agua del mar, potencia el placer de estar tumbada sobre la arena, es impresionante la elevada  calor que ya acumula el suelo, contando que tan solo llevara una hora el sol dando sobre el.

-        Voy a nadar un poco que esta la mar calmada
-        Ahora te alcanzo, primero voy a coger algo de calor, igual ando un poco antes de lanzarme.
-        Ok, te veo en la orilla

En verdad no me apetece mucho mojarme, de momento prefiero esperarle tranquila aquí, mucho no tardara en volver, aunque quizás un chapuzón antes de tomar el sol venga bien, así me quito el sudor y me pongo la crema.

Es increíble lo que calienta el suelo bajo mis pies, la vuelta hasta el pareo va ser corriendo sin duda, venga Aruna, un poco mas y estamos en el agua, hoy parece que va ser uno de los días mas calurosos del verano, como voy a extrañar todo este calor. El  frescor del agua relaja mis pies, es el momento ideal, un chapuzón y a correr al pareo.

Que placer, la intensidad justa de sol, la sombra necesaria, calor, con tan solo un pensamiento mi corazón comienza a palpitar con  gran intensidad todo mi cuerpo se estremece, mi respiración se altera, escalofríos electrizantes atraviesan todo mi ser, mi temperatura corporal se eleva, y suavemente mi libido va encendiendo cada una de mis zonas erógenas, una traviesa sonrisa aparece entre mis labios, mientras una de mis manos se desliza suavemente entre los muslos separándolos levemente, la distancia justa para poder acariciarme, me deleito en cada milímetro de voluptuosa vulva, que reacciona entreabriéndose a cada pasada queriendo apresar mis dedos, ellos juguetean en un vaivén haciéndose esperar un poquito mas, humedeciendo toda mi intimidad que termina por absorber mis dedos dentro de mi ser, a la vez que unos suaves suspiros escapan de mi boca. Mis dedos se centran por fin en mi botón del placer con unos toquecitos intermitentes con rotación que me hacen perder los sentidos, mis ojos se entrecierran y mi cuerpo se estremece, se convulsiona ligeramente y el deseado orgasmo irrumpe con toda su fuerza inundando todo mi sentir.

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Wald Elfi